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martes, 23 de enero de 2018

Ejercicios Espirituales (Málaga 2018)

Casa de Espiritualidad "Villa Nazaret"

16-18 febrero. Retiro de cuaresma. P. Adolfo Chércoles, sj.

Ejercicios Espirituales 2018:

21-30 junio. Miguel Ángel arribas, pbro. Director Espiritual del Seminario de Madrid.

6-15 julio. P. Fernando Motas Pérez, sj.

Más información:
c/ Toquero, 20 - Apdo. 2121 Suc. 2
29013 - MÁLAGA
Tel.: 952 65 32 61
villanazaret@misioneraseucaristicas.org


jueves, 30 de marzo de 2017

En tus manos


"Padre mío, me abandono a ti; haz de mí lo que quieras:
por todo te doy gracias.
Estoy dispuesto a todo, todo lo acepto con tal que tu voluntad 
se haga en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi alma entre tus manos, te la doy Dios mío, 
con todo el amor de mi corazón, 
porque te amo y es para mí una necesidad de amor el darme, 
el entregarme en tus manos sin medida con infinita confianza, 
porque tú eres mi Padre" (Charles de Foucauld)

Repite, suavemente, cada una de estas palabras: "Haz de mí lo que quieras..."
¡Saborea tu gratitud! "Por todo te doy gracias..."
Vive en la disponibilidad y dile con amor: "Estoy dispuesto a todo".
Porque, en realidad, todo lo aceptas "... con tal que su voluntad se cumpla en ti y en todas sus criaturas".
Amas tanto su voluntad que llegarás a decir con valentía al Señor: "No deseo nada más, Dios mío".
Desde el día que decidiste seguirle, pusiste tu vida en sus manos.

Por eso, en esta Cuaresma, dile al Señor: "Pongo mi alma entre tus manos. Te la doy, Dios mío, con todo el amor de mi corazón porque te amo y es para mí una necesidad de amor el darme, el entregarme en tus manos sin medida, con infinita confianza... porque tú eres mi Padre".

No tengas miedo. Ten fe. Abandónate en la confianza. 
Vive en la alegría de sentirte amado. 
Ten paz. Vive en su paz. Entra en el silencio y en la escucha. Ora, ora sin cesar.
Entra en el secreto de tu corazón, allí donde Dios habla con mayor suavidad y dulzura, y escucha su palabra. 
Deja que Él obre en tu vida, déjale modelarte, no temas ponerte en sus manos y abandonarte a su amor...

¡Buen camino hacia la Pascua!


miércoles, 18 de febrero de 2015

Cuaresma: dejarse tocar el corazón

La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos (...)
Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31). Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.
Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: “Fac cor nostrum secundum Cor tuum”: “Haz nuestro corazón semejante al tuyo” (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.



domingo, 24 de marzo de 2013

¿Una recompensa?


Recuerdo un miércoles de ceniza cuando el sacerdote proclamó el Evangelio, se me quedó grabada la frase: “Y, tu Padre que ve en lo escondido te recompensará”. Seguramente, en ese momento, no entendí nada. Y tampoco intuí cuál era la recompensa. Ahora, con el paso del tiempo, después de haber escuchado año tras año estas palabras, no sé si entiendo más o no, sólo sé que al final de una Cuaresma, coincidiendo con la celebración de mi cumpleaños: ¡18 años!, el Señor me “recompensó” con la llamada a la vida consagrada, con la llamada a ser Misionera Eucarística de Nazaret. Y desde ese día en mi corazón está latente ese “regalo sorpresa” y el deseo de hacerlo partícipe a los demás, en la confianza, en la compasión, en el abandono, en la humildad, en el gozo, en una palabra: en un plus de amor. Por eso la Cuaresma para mí siempre tendrá el sabor de una “recompensa”.



 ¿Has descubierto ya tu "recompensa" de esta Cuaresma? No lo dudes, Dios te está preparando ese "regalo sorpresa" con sabor a recompensa.
Hna. Mª Teresa Castelló
Misioneras Eucarísticas de Nazaret

sábado, 23 de marzo de 2013

Con el corazón abierto

    Para mí vivir la cuaresma es vivir de fe...¡Estar atenta!, para darme cuenta que en los pequeños detalles de la vida Él me está salvando, me está amando hasta el extremo.



   Es VIVIR... en búsqueda, con esperanza, con el corazón abierto, a la escucha... saliendo a su encuentro, poniendo delante de su mirada de amor, mi fragilidad, mi pequeñez, para que Él la haga nueva, la llene de su aliento de vida y salvación.

¿Cuáles son esos detalles de tu vida donde descubres que Dios está presente y te ama, a través de ellos, hasta el extremo?

Hna. Mª Daniela Z.
Novicia, M.E.N.

viernes, 22 de marzo de 2013

Aventura que atrae


   Cuando pienso en la Cuaresma como un camino, pienso en ella como esa oportunidad para encontrarme con Aquel que es el ÚNICO CAMINO, LA ÚNICA VERDAD Y LA AUTÉNTICA VIDA: NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
   Seguir la voz de Aquel que me invita a participar del gran misterio de la Salvación, que hoy gozo, me anima a considerar este tiempo como la gran aventura de mi vida en la cual reconozco  los medios y signos del Sueño de Dios sobre mí.



   Vivo este tiempo como esa oportunidad para reconocer con más hondura la inmensidad de la Misericordia de Dios, es un tiempo atrayente, puesto que es ese medio en el espacio,  que aprovecho (por la riqueza de la liturgia de la Iglesia) para triunfar con el Amor que rompe y vence al miedo, a la muerte y al pecado, abriendo paso (pascua) a una VIDA NUEVA cargada de una fe firme, de una honda esperanza y de un amor más enamorado por el Reino.
   Este tiempo calienta los motores de mis potencias humanas para seguir abrazando con más fidelidad y amor la bandera de Cristo: su Cruz Redentora. No es un objetivo o una meta que yo me lo proponga, es el mismo SUEÑO DE DIOS el que acojo: "Dar la vida hasta el extremo", "Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo". 
   Esta aventura que me atrae a SER SÓLO DE DIOS es esa fuerza intrínseca que la misma vocación consagrada me ha regalado sin mérito de mi parte, sólo por un desbordamiento de Amor del Padre misericordioso que siempre me abre las entrañas de su corazón.
   ¡¡¡Ese es mi gozo!!! ser Hija muy Amada de Dios, perdonada y salvada... esa es mi aventura, seguir "corriendo por la corona que no se marchita"... atraída por la humilde voz del Señor del Sagrario, que no se cansa de susurrarme su invitación: "Ven y Sígueme".

¿Cuáles son esos medios y signos que te ayudan a reconocer el sueño que Dios tiene sobre tu vida?

Hna. Mª Lucía Gavilanes
Misionera Eucarística de Nazaret

sábado, 16 de marzo de 2013

Volver a lo esencial


La Cuaresma, más que un tiempo de conversión, de cambio, es para mí una oportunidad para volver a lo esencial. Creo que todos ya tenemos en nuestro corazón el deseo de parecernos cada vez más a Jesús y vivir como él. Pero a veces, con el día a día y “las cosas de la vida”, parece que se me olvida…
Por eso, experimento que en la Cuaresma, el Señor me regala un hermoso tiempo para detenerme y hacerme consciente de lo que es esencial en mi vida, hacia dónde voy y sobre todo, con Quién voy…


La Cuaresma no es un destino, no es algo que acabe en 40 días; lo mejor viene después… La Cuaresma es más bien un camino, un trayecto en el que el corazón se puede ir centrando, para llegar a la Pascua y poder vivir con auténtica alegría, la nueva vida que Jesús resucitado me regala.

Para ti... ¿Qué es lo esencial en tu vida? ¿Hacia dónde te diriges? 

Hna. Ana María
Novicia M.E.N.

jueves, 14 de marzo de 2013

Mi regalo

   Estoy viviendo este tiempo de Cuaresma como un verdadero regalo. Como un regalo nuevo que recibo y me sorprende cada día, y al mismo tiempo, como un regalo que siempre había tenido, y que poco a poco voy redescubriendo. 
   
   ¡El regalo de tu Presencia, Señor! Tu Presencia en las personas con las que me encuentro, en el día a día. Tu Presencia en la Palabra, y en la Eucaristía. Tu paso por mi vida, tu SÍGUEME en mi vocación...

    Y hoy, de manera tan especial... ¡¡¡el regalo del Papa Francisco!!!

¡Gracias Señor!

Hna. María Andrea
Misionera Eucarística de Nazaret




Y tú... ¿qué "regalo" has descubierto hoy?

sábado, 9 de marzo de 2013

De corazón a Corazón

Cuando miro el horizonte de la Cuaresma y veo la Pascua al final del trayecto, el camino cuaresmal se llena de sentido. ¡Yo quiero celebrar la Pascua!!! ¡Yo quiero acoger la Vida! (la Vida con mayúsculas).



Y entonces... descubro que esto no se improvisa (porque nada se improvisa en nuestra vida). Y entonces... descubro que es necesario preparar el corazón, adentrarse un poco más en el Corazón de Dios y, desde allí, mirar mi propio corazón y descubrir esos rincones que todavía permanecen oscuros. Y pedirle y dejarle que ilumine toda mi casa. Pedirle y dejarle que transforme todo aquello que en mí no hace transparente su Presencia. 
¡Ése es mi camino en esta Cuaresma!

Dios quiere entrar en tu casa, en tu corazón... 
Quiere resplandecer en ti... ¿le dejas?


Hna. María Cecilia
Misionera Eucarística de Nazaret



martes, 5 de marzo de 2013

Tiempo de avanzar



   
   Para mí la Cuaresma es una oportunidad para recordar que soy peregrina hacia el Encuentro definitivo. Estoy llamada a avanzar, estoy llamada a responder a Jesús que me llama, y esta llamada me tiene siempre en camino, sin detenerme pero disfrutando del paisaje y la compañía.

Hna. María Cristina R.
Misionera Eucarística de Nazaret


   ¿Te sientes "en camino"?
¿Qué es lo que te hace detenerte y te impide avanzar?


domingo, 3 de marzo de 2013

Una promesa


El Evangelio de hoy nos invita a poner nuestra mirada en el viñador (Jesús) paciente y confiado que dice: «…Señor, déjala todavía este año; yo removeré la tierra alrededor de ella y la abonaré.
Puede ser que así dé frutos en adelante» (San Lucas 13,1-9).


Dios, como el viñador, cuida esta viña, este pequeño ‘huerto’ que eres tú y que soy yo, para trabajarnos y poder dar fruto en nosotros. Jesús pide al Padre que espere todavía un año. Y en ese tiempo él hará todo lo ‘posible’ (y hasta lo imposible, muriendo por nosotros) para que demos fruto de su amor.
«Todavía un año…» es la esperanza que nos promete Jesús si confiamos en que Él puede transformarnos de verdad. ¡Anímate y pídeselo en esta cuaresma!

sábado, 2 de marzo de 2013

Camino



...y en el camino no olvidéis que, por difícil que sea el sendero, por complicadas que sean las circunstancias, la tierra que pisamos, la nuestra, sí ¡la nuestra! es tierra sagrada donde Dios camina... por eso, ¡descálzate!


jueves, 28 de febrero de 2013

Como el barro en manos del Alfarero…


   Al comenzar la Cuaresma le preguntaba al Señor...  

¿Qué esperas de mí en este tiempo, qué tengo que trabajar en mí para darte más lugar a Ti?

   Con el correr de los días, en la sencillez de lo cotidiano, me parecía escuchar: Lo más importante,  no es lo que tú hagas, sino…“dejarte hacer” por mí, como “el barro en manos del Alfarero”.
   Entonces, cada mañana le ofrezco al Señor “mi barro”. Él lo conoce, lo acoge, lo necesita, para hacer “algo nuevo”. 
   Saber que Dios acoge mi barro me llena de confianza, dejarme en sus manos me llena de esperanza, descubrir en lo pequeño “su obra”, me llena de gratitud.
   Para mí la Cuaresma es una invitación a la confianza, a la esperanza, a la acción de gracias, porque el Amor de Dios “hace nuevas todas las cosas”. Llegará la Pascua, y entonces… podremos decir como San Pablo: “Llevamos un TESORO, la VIDA NUEVA QUE  JESÚS NOS TRAE, en vasijas de barro”. 

Hna. Carolina María
Misionera Eucarística de Nazaret


¿Qué esperas Señor de mí en este tiempo, 
qué tengo que trabajar en mí para darte más lugar a Ti?

martes, 26 de febrero de 2013

El "siempre" de Dios


Dios me ha pensado desde siempre, me ha amado desde siempre, me ha elegido desde siempre, y me ha invitado a estar siempre con ÉL…
Esta cuaresma para mí es una invitación a recordar ese siempre de Dios, 
de volver el corazón y la mirada hacia Él. 
Simplemente porque es Él quien lo llena todo de sentido.


¿Podría pensarme desde siempre sin Él?  
Hna Laura María
Misioneras Eucarísticas de Nazaret

Querer volver

No lo olvides...
siempre tendrás la oportunidad de volver a casa... 

si tú lo quieres...

sábado, 23 de febrero de 2013

Tiempo de encuentro


   Para mí, la cuaresma es tiempo de encuentro con Dios, de dejarme llevar al desierto y experimentar lo que vivió Jesús, para luego salir de allí purificada, fortalecida y centrada en lo que realmente da sentido a mi vida. Es entrar en mí sólo con Dios, para luego salir con Él al encuentro del hermano.


"Cuaresma... dejarme llevar al desierto" 
 
   Cuaresma es tiempo de dejarme hacer por Dios, al igual que Jesús, para poder pasar por la pasión sin quedarme en ella, sino dar el salto de la resurrección.

¿Cuáles son tus tiempos y lugares de "encuentro"? 

Hna Zuly María 
Misionera Eucarística de Nazaret

jueves, 21 de febrero de 2013

Prefiero... el Amor


   La semana pasada, tuvimos en Palencia la Semana de Cine Espiritual y fuimos a ver la película “Prefiero el paraíso” (vida de San Felipe Neri).  Me ayudó mucho para pensar en esta cuaresma. La única regla de San Felipe Neri fue “LA CARIDAD”.   


   Y recordé el mensaje del Papa Benedicto XVI para este tiempo de gracia: Creer en la caridad suscita caridad.
   "Que en este tiempo precioso reavivemos la fe en Jesucristo, para entrar en su mismo torrente de amor por el Padre y por cada hermano y hermana que encontramos en nuestra vida.” (Benedicto XVI)

   ¿Crees en ese Amor apasionado de Dios 
que te precede y te invita a amar con su Corazón?

Hna. María Nélida
Misionera Eucarística de Nazaret


lunes, 18 de febrero de 2013

Volver a casa...

Estoy sorprendida, si tuviera que ponerle un título a esta cuaresma sería: 
Volver a casa.
Desandar lo andado, caer en la cuenta de que lo que buscaba fuera está dentro. Dentro de mí. Descubrir la Presencia del Padre que me habita. Echarme a su cuello, sentir su beso. Reconciliarnos y recorrer juntos las estancias interiores del alma. Sentirme amada. Y acompañada. Y aprender a mirar con su mirada. Y así, celebrar la Pascua desde el centro.
Esta cuaresma para mí no es IR, es VOLVER.

¿Me acompañas?


Hna Marta María C.
Misionera Eucarística de Nazaret